La Trinidad del Repertorio: El Nacionalismo, el Barroco y lo Sagrado
Para un guitarrista, tocar Asturias, Bach y La Catedral es como para un actor interpretar a Shakespeare. Cada obra exige una «máscara» diferente: el fuego español, la lógica divina alemana y el misticismo latinoamericano.
1. Asturias (Leyenda) – Isaac Albéniz: El piano que se hizo guitarra
Escrita originalmente para piano en 1892, Asturias nunca ha sonado tan «en casa» como en las seis cuerdas. Albéniz, aunque pianista, componía pensando en la guitarra flamenca de su tierra.La técnica de la nota pedal (el motor obsesivo)
La sección A de Asturias es un estudio de resistencia y control dinámico.
- La nota pivote: El pulgar (p) toca una melodía en los bordones, mientras el dedo índice (i) o medio (m) repite incesantemente la nota Mi (cuerda al aire).
- El desafío físico: El secreto no es la velocidad, sino la igualdad. El «Mi» repetido debe ser un susurro constante, un tapete sonoro, mientras la melodía del bajo destaca con ataques firmes. Si el «Mi» suena demasiado fuerte, la música se convierte en un ruido confuso.
- Armonía frigia: La pieza utiliza la cadencia andaluza. Siente la tensión cuando el acorde de Fa Mayor resuelve en el Mi Mayor: es el sonido puro de la España morisca.
La Sección B: El Cante Jondo
En mitad de la pieza, el ritmo frenético se detiene. Entramos en un recitativo melancólico. Aquí aplicamos lo aprendido con Tárrega: vibrato profundo, portamentos
y un tiempo que «flota» (rubato), imitando el canto dramático.
2. J.S. Bach: El orden del universo en seis cuerdas
Bach (1685–1750) es el oxígeno del músico académico. Tocar Bach en la guitarra es un ejercicio de transcripción intelectual, pues el instrumento debe simular la polifonía escrita para órganos o instrumentos de arco.El desafío de las Suites para Violonchelo
Son colecciones de danzas barrocas. Al transcribirlas, nos enfrentamos a la «armonía implícita».
- Añadir bajos: El violonchelo toca solo una nota a la vez, pero sugiere acordes. En la guitarra, tenemos la libertad (y responsabilidad) de añadir bajos en las cuerdas al aire (Mi, La, Re) para llenar el vacío armónico, creando un sonido más rico y solemne.
- Preludio de la Suite nº 1 (BWV 1007): Un flujo incesante de semicorcheas. El secreto es encontrar los «puntos de reposo» armónico. El guitarrista debe articular las notas de modo que el oyente perciba la melodía escondida en el tiple de cada arpegio.
Conducción de voces (Contrapunto)
En Bach, ninguna nota es «solo acompañamiento». Cada línea tiene vida propia. El uso de ligados técnicos
es crucial: permiten conectar notas en una cuerda mientras la mano derecha ataca otra cuerda, manteniendo viva la polifonía.
3. La Catedral – Agustín Barrios: El Bach de las selvas
Agustín Barrios «Mangoré», el genio paraguayo, fue el primero en unir la estructura de Bach con el sentimentalismo de Latinoamérica. La Catedral es su opus magnum.
- I. Preludio Saudade: Una reflexión sobre la distancia. Exige grandes extensiones de la mano izquierda. La melodía está en la voz superior, alcanzada a menudo por el anular (a). Es el momento del vibrato clásico.
- II. Andante Religioso: Barrios describió este movimiento como la sensación de entrar en la Catedral de Montevideo. La música está hecha de acordes en bloque. La guitarra debe sonar como un órgano, con un ataque profundo y simultáneo.
- III. Allegro Solemne: Es el tour de force técnico que representa el bullicio de la calle. Arpegios en velocidad donde el pulgar y los dedos i-m-a trabajan en semicorcheas sin pausa. Los cambios de posición son constantes y acrobáticos.
4. Cómo estudiar estas «piezas de resistencia»
Intentar tocar estas obras de golpe es una invitación a la frustración. Usa la fragmentación:
- Aísla la dificultad: En Asturias, practica solo el pulgar durante 5 minutos. Luego, solo el dedo que hace la nota pedal. Después, júntalos.
- Análisis armónico de Bach: Antes de tocar, identifica qué acordes está «deletreando» Bach. Ayudará a tu memoria muscular a agrupar las notas en formas de acorde familiares.
- Resistencia en Barrios: El Allegro Solemne fatiga la mano izquierda por las cejillas constantes. Practica en sesiones cortas, centrándote en el relax del pulgar.
RESUMEN
Estas tres obras representan los pilares de la guitarra: Albéniz evoca el nacionalismo y el flamenco; Bach desafía con la conducción de voces y el rigor barroco; y Barrios une el contraponto al virtuosismo romántico. Juntas, exigen el control dinámico de un piano y la polifonía de un órgano.
Intenta lo siguiente
Para entender la grandeza de estas obras:
- Escucha Asturias en su versión original para piano (Alicia de Larrocha). Nota cómo el piano es percusivo.
- Escucha la misma pieza en guitarra (Andrés Segovia o John Williams). Percibe cómo la guitarra aporta un «misterio» y un duende flamenco que el piano no alcanza.
